jueves, 27 de febrero de 2014

Fiesta Con La Muerte

Retomemos... Ando bastante ocupada estos días, pero me niego rotundamente a perder el ritmo ganado estos últimos meses en el blog, advierto contenido ligeramente subido de tono xD

Parte 4: Pasillo Secreto

Jane guiaba con maestría a Aaron por el pasillo. El segundo piso era más obscuro que el salón de la planta baja. No había nada de iluminación, se escuchaban gritos bastante perturbadores de grabaciones, mucha neblina de las máquinas de vapor, uno que otro muñeco escandaloso guindado, manchas de sangre en las puertas y demás efectos escalofriantes cortesía del comité de decoración de la escuela.
Aaron estaba sorprendido, fascinado. Uno que otro par de chicas corrían de un cuarto a otro gritando por las atracciones. Un par de personas en túnicas negras y máscaras corrían alrededor del largo pasillo tropezando unos con otros.
Al final, esquina a la derecha, una enorme sábana blanca con negra en estampado de telaraña, cubierta con una exagerada cantidad de tarántulas de hule, escondía lo que parecía ser el resto del pasillo, incluyendo el camino hacia las escaleras que daban al tercer piso. El lugar estaba un poco menos obscuro gracias a un pequeño ventanal al fondo, estaba cubierto de polvo y suciedad.

Se divisaban cinco puertas a lo largo del pasillo, dos a la izquierda y tres a la derecha. Jane abrió la segunda puerta a la derecha e hizo pasar a Aaron con una venia de bienvenida bastante teatral. Una vez dentro, cerró de un portazo y lo empujó de golpe a un viejo sofá. El lugar era una especie de estudio con una ostentosa cantidad de libros y algunas estatuillas, un viejo escritorio y una gran ventana con hermosas cortinas color vino tinto.
Jane se sentó de frente, se besaban con agite y sed desesperada, la traviesa lengua lo apresuró a quitarse la camisa. La chica se movía sobre él ejerciendo presión en su entrepierna. Una mordida punzante y repentina en el cuello bastó para descontrolarle, alzó el corto vestido, casi rompiéndolo, hasta la altura de la cintura. Los movimientos de ambos eran torpes y toscos. Llevó sus manos hasta los apetecidos pechos y los apretujaba con mirada hambrienta sobre el vestido. Ella comenzó a gemir y a aumentar el ritmo de sus movimientos y con ellos la presión de su cuerpo contra el de Aaron.
Él se limitó a disfrutar de la presión cálida en la parte baja del abdomen, con cada embestida se hacía más dolorosa. Soltó sus pechos y dejó caer los brazos, estaba mareado y desorientado, todo sucedía demasiado rápido, apenas y recordaba estar en la mesa comiendo aquellos bocadillos. El sabor de los bocadillos, lo sintió en su garganta.
Desorbitó los ojos y palideció en cuestión de segundos, a penas y contó con la rapidez necesaria para hacer a Jane a un lado y vomitar sobre sus propios pies. 

-¿En serio?- Preguntó Goldman esbozando una fatídica sonrisa.
-Fue el momento más embarazoso de mi vida, por suerte Jane se mostró amable-
-¿Y luego?- El agente hizo un gesto volviendo a su expresión indagante de siempre –Escuche señor Black, voy a necesitar que sea muy preciso en lo que relata-
-Luego huimos tan pronto como pudimos del lugar, no éramos de último año, no teníamos permiso de estar en ese lugar y no solo entramos sino que yo lo dejé hecho un desastre. Jane me ayudó a bajar las escaleras, me acompañó al baño del primer piso, limpié mis zapatos y salimos a tomar aire fresco- Aaron terminó el café y lucía ya de un mejor color que al principio de la entrevista -Charlábamos en la terraza cuando escuchamos un grito a un lado del jardín, seguido de un golpe. Había algunas chicas afuera que comenzaron a gritar, la gente corría y se amontonaba…-Los ojos de Aaron se volvieron rojizos y vidriosos, se llevó las manos a la cabeza y sollozó- Fuimos a ver qué sucedía y al abrirme paso entre la multitud, él estaba allí tirado… Juré que estaba… Que estaba muerto-
-Entiendo… Con esto está bien por ahora, puede salir, su padre lo espera afuera- Mientras el chico salía el agente Goldman hojeaba el folder una y otra vez. La puerta se abrió.
-¿Qué hacemos ahora?- preguntó un joven rubio de aspecto fornido y con placa también –Ya la mayoría de los chicos se fueron, los padres ya llenaron el papeleo… Los que quedan están limpios y llevan aquí toda la madrugada, no podemos retenerlos más-
-Dame unos minutos más, esto no puede ser complicado.-Goldman se rascaba la cabeza.
-De acuerdo… Pero no prometo nada, están aquí por castigar a los chicos y por colaborar con el caso, a los que se desesperen y quieran llevarse a sus hijos ya, no podremos detenerlos-
-Por supuesto… ¡Ah! Carl, una cosa más… Necesito hablar ahora con Tara M. Geller.-
-Entendido, ¿Quién es la chica?-
-La novia, discusión fuerte y  la última con la que se vio a Black-
-¡Vaya! La cosa no pinta nada bien, enseguida voy a buscarla- 

2 comentarios:

  1. todo venía bien y..bueno suele pasar
    volveré a ver que pasa la próxima
    saludos

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    1. Jaja sí, esos inconvenientes que arruinan las cosas. Pronto seguiré la historia, gracias por pasarte n.n

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