miércoles, 22 de mayo de 2013

¿A Quién Le Importa?


Creo que todos nos hemos sentido así alguna vez. Un saludo a todos...

...Everybody is perfect
In their own way...
Marie corrió sobre sus tacones atravesando los arbustos hasta llegar al siguiente patio del gigantesco jardín, donde el pasto se hizo más oscuro y abundante.
-¡Princesa Marianne!- escuchó a poca distancia – ¡Princesa regrese por favor! ¡Este berrinche es imperdonable!- Los gritos de la mujer se fueron alejando.
Marie suspiró de alivio al notar que la escandalosa institutriz se alejaba. Se quitó los tacones y se alzó con enojo el que consideraba el más horrendo y esponjoso vestido del mundo. Caminó con frescura sobre la hierba, se sentía recién liberada. Aunque sabía que su soñada libertad no duraría mucho, realmente la disfrutaba.  

Ese hermoso jardín era uno de los beneficios de vivir en un palacio real. “Palacio” ¡Vaya tontería! En plena modernidad, un país pequeño -pero abundante- aun creyendo en monarcas. Por más que su padre era honesto y amante de su país, la corrupción y la historia de su familia iban juntas y eso no solo lo perseguía a él sino también a ella.
Todos la juzgaban sin conocerla, así como hacían con su padre -aunque él no era como sus ancestros, ella lo conocía bien-. Veían sus ansias de libertad como simples berrinches de princesa.
Realmente amaba a su familia, realmente amaba su hogar y tenía ideas revolucionarias para ayudar a todos en su país. Pero siempre estaba mal todo lo que decía o pensaba. Todo sería más sencillo sino fuera una princesa. 
-Desearía ser otra persona- Dijo en voz baja.

Marie miró al cielo, ya había anochecido y las estrellas estaban en su máximo esplendor. Y ahí estaban, un gigantesco grupo de luces, tan iguales, tan diferentes, cada una brillando a su modo. Eso era lo que las hacía tan hermosas.
-¡Qué tontería! He encajado, he diferido. He estado de acuerdo, he dado mi opinión y nada parece ser suficiente. ¿A quién le importa? después de todo no debo ser perfecta, solo debo ser feliz. Diferente, extraño, especial, ¡¿Cuál es la maldita diferencia?!- cubrió su boca con la mano- ¡Rayos! Las princesas no deben maldecir- y se dio cuenta luego de un par de segundos de que lo había vuelto a hacer. Sonrió.
-Cada quien es feliz a su modo y si eres feliz está perfecto. Así que cada quien es perfecto a su modo- Pensó.

-Princesa Marianne ¡Ahí está! ¿Cree que es divertido huir de ese modo y preocupar a todos? Su madre se enterará de esto. ¡Venid ahora mismo!- Dijo la institutriz.
Marie la siguió alzando con dificultad su enorme vestido pero no pudo evitar pisarlo y tropezar. La institutriz sonrió al verla. Como odiaba ese vestido.

-Daniela...


2 comentarios:

  1. Hola, un gusto estar aqui en tu blog, me encantan tus textos y sin duda tenes un lindo talento para dibujar!
    un abraso enorme.
    te espero por mi blog

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    1. Muchismas gracias, aquí eres más que alegremente bienvenida :) y pues enseguida me paso por tu blog. Besos.

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