jueves, 11 de abril de 2013

El Sentimiento De Noche





Noches de insomnio para mí equivalen a horas de pensamientos sin sentido, caminatas largas bajo la luna, y una que otra lágrima inoportuna.

Nada que logre ayudar realmente a mi perenne 
dolor. Ni el aire fresco, ni la música suave en mis oídos, ni el ejercicio, ni nada de lo que mis allegados sugieren.

Si tan solo pudiera conciliar el sueño un minuto, sabría entonces que existe vida después de ti, que existe descanso después de tu daño, que existe un paisaje después de tus ojos.

¡Maldición! Siempre termino pensando en ti. Aludiendo a una mínima parte de tu infinita belleza.

Y este mundo no me hace nada más fácil. Es horrible. Incluso en contra de la lógica de que a luz tenue los defectos deben hacerse menos visibles, este mundo bajo la obscuridad de la noche solo se vuelve peor.
Todo se ve, se escucha y hasta huele peor que de día. Me hace añorarte con desesperación.
Imagino el dulce olor a fruta de tu cabello y me olvido por un instante de este inmundo paisaje, de esta inmunda realidad.

Despierto de un brinco. Me siento perseguido, la noche huele mi herida, sabe que soy débil, viene por mí.
¡Horror! Soy solo un pobre desequilibrado con delirio de persecución. Todo por el insomnio que tu ausencia ha provocado. ¡Gracias!

-Es tu culpa, es tu culpa, es tu culpa…- repetí una y otra vez en voz baja y tal cual espíritu invocado, apareces.
¡Sí! No cabe duda, eres tú, con tu rostro iluminador y un exquisito vestido corto pero… ¿Qué es esto? Vas de la mano de otro hombre. Si solo han pasado un par de días desde que separamos nuestros caminos.

Ahora entiendo todo. Parece que no solo imagino cosas a causa del insomnio, en realidad todos estos sentimientos los vengo imaginando sólo desde hace tiempo.

¡Pero que horrible olor! Tu rostro con ese excesivo maquillaje, y tu vestido tan indiscreto, pareces una prostituta. Eres igual que este horrible paisaje. Haces parte de él. Pensé que deslucirías aquí pero me temo que de todas las figuras eres la más repulsiva.
Parece que toda tu belleza también fue un simple producto de mi débil mente. ¡Que decepción!
¿Qué puedo hacer ahora?, irme a casa, comienzo a apestar a callejón húmedo, debo tomar una ducha y sobre todo tomar una siesta, por primera vez en días, muero de sueño.


2 comentarios:

  1. Me gusta.
    En serio.
    Me gusta cómo transmites sensaciones que mucha gente no sabe cómo transmitir.
    Te paso mi otro blog ;)
    http://lalineadelhorizonte.blogspot.com.es/

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    Respuestas
    1. Muchas gracias querida, me llena de satisfacción tu comentario. Me paso enseguida por tu blog. Un beso :)

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