martes, 3 de abril de 2012

Rinconcito Para Mi Amado: "Mi Amigo El Incrédulo"


Era una tarde soleada, de día normal de semana, caminaba por las calles del centro de la ciudad con mi amigo el incrédulo, observando el urbano y concurrido paisaje.

Él me contaba orgulloso como los complejos procesos químicos y físicos de la naturaleza explicaban todos y cada uno de los elementos que conformaban la caótica imagen citadina.
Mi inteligente y culto amigo “el incrédulo” o creo que prefiere ser llamado “escéptico”, el filósofo, el estudioso, el que es admirado y consultado por todos, el que a todo tiene una respuesta, mi siempre razonable amigo incrédulo, siempre prendes algo cuando hablas con él, por eso me encontraba encantado inmerso en aquella interesante charla , cuando de repente, al otro lado de la calle un autobús se detuvo en su respectiva parada, vimos entonces bajar a una mujer embarazada con una pequeña de 4 o 5 años tomada de su mano, en un intento de ayudar a la niña a bajar del vehículo por la estrecha y poco segura puerta. Pudimos ver como la mujer, prácticamente una joven tras un repentino doblón de tobillo, cae al suelo a medio lado y se golpea la cabeza.


Anonadados vimos como los demás pasajeros se asomaron inmediatamente por las ventanas, el conductor se bajó a examinar lo que sucedía, las personas se acercaron, y alrededor de tres autos detrás del autobús se detuvieron formando un improvisado trancón.
Se observaron dos personas ayudando a la mujer a ponerse de pie mientras ellas se limpiaba el brazo. Un vendedor ambulante le ofreció un poco de agua al tiempo que todos murmuraban: -¿se encuentra bien?, ¿se lastimó?, ¿se golpeó la cabeza?, ¡deberían llamar un doctor!


Pero al final solo un poco malogrado su brazo izquierdo, el lado que usó para proteger su vientre y un leve golpe en la cabeza que no pasó a mayores.
Todo sucedió en cuestión de segundos, tal vez minutos, mi amigo el incrédulo dijo: -¿Pero que ha sucedido?- después de percatarce de que la mujer ya estaba bien y que todo en por lo menos toda la cuadra aún estaba paralizado y a la expectativa- Creo que es un tanto exagerado, ella está bien, no lo entiendo-
-No lo se amigo, dime tu, tu que eres el experto, cuéntame que proceso quimico, biológico o físico explica esta parálisis- Mi amigo el incrédulo quedó mudo por unos segundos
-Ellos, amigo mío- continué- simplemente están conectados
-Bueno, es lógico, el hombre sobrevive solo en grupo, para eso se inventó a sociedad- Él entendió hacia donde había tornado la conversación 
-Míralos, volviendo a la normalidad, sus movimientos están sincronizados, organizados, pero no como simples hormigas obreras, ellos se ayudan los unos a los otros, cada uno busca algo, cada uno tiene algo, pero todos sintieron lo que esa mujer sintió, y salieron en su ayuda, se preocuparon- mi amigo un poco tieso parecía tratar de comprender mi discurso- ellos lo sintieron dentro de sí, su angustia, su dificultad, sintieron l necesidad de acabar con ese feo sentimiento, ¿Cómo explicas, mi estimado colega, esa conexión entre los seres humanos?
-Bueno, el cerebro humano es muy complejo pero…
-¿Cerebro humano?, ¿acaso no lo ves mi amigo?, algo los mueve algo tienen en común que con los demás ser no, algo los hace sentir, hay algo vivo en ellos.
-Bueno es cierto- reflexionó- pero han sido necesarios millones de años de evolución para lograrlo.
-Por supuesto, ¡evolución! Yo no critico tu teoría, porque así como nosotros, los animales que hoy conocemos también son producto  del desarrollo evolutivo ¿verdad?
-¡Claro!
-Al igual que las plantas, los seres diminutos y el planeta mismo ¿Verdad?
-lógicamente amigo
-pero nosotros sabemos eso porque somos seres inteligentes, superiores, razonables
- sí, eso somos
-pero amigo, si tuviste al igual que nosotros al igual que los demás seres el mismo proceso evolutivo, ¿al final no eres igual que ellos? Porque tu teoría me dice que tu estas al mismo nivel- Al parecer había herido su orgullo, pues quien nunca paraba de hablar, ahora estaba mudo- Pues no amigo! Hay algo superior en ti, hay algo que te hace diferente a los demás seres de este planeta ¡y tú lo sabes!, ¡Míralos!, inteligencia, desarrollo, sensibilidad, la sincronía de las calles, los autos, los pasos, tenemos algo  amigo, que no es productos de ningún proceso químico, porque definir al ser humano en sustancias, en números, en partículas, ¡eso es reducirlo!... Tu sabes que eres superior amigo, pero si eres un simple producto del azar, ¿no te estas subestimando? Hay algo grandioso y superior en el ser humano que ni siquiera él mismo puede explicar- Mi amigo el incrédulo por fin parecía escuchar atentamente, y dijo:
-Entonces, ¿Qué propones?
-Yo te digo que te mires al espejo y digas “¡Estoy vivo!, mi existencia es un suceso grandioso, y si lo es  no puedo estar aquí porque sí, debe haber una razón, una causa superior”, es tiempo de que empieces a valorarte a ti mismo si es que eres tan sabio como alegas, pues un ser superior, para serlo, debe tener un origen superior, y como yo se que así es, soy ligeramente más sabio que tu- comenté con algo de ironía
Mi amigo el incrédulo respondió con una orgullosa sonrisa en su rostro
-La lógica de tus ideas es encantadora- dijo
-Amigo mío me encanta que sonrías porque un ser superior debió hacerme superior… Un ser superior me dio vida
-Y supongo que te refieres a Dios, que si lo dices en ese tono, hasta suena agradable su idea- dijo sonriendo aún
-Claro amigo, un ser superior a todo lo que hay en este mundo se toma la molestia de darme vida y de hacerme con un  poco de su esencia para que yo fuera grandioso ¿Acaso te parece ahora una idea descabellada? ¿No me vas a decir que hasta te place la idea?- mi amigo sonreía, ya no me miraba atentamente, eran evidentes sus reflexiones propias de quien tiene una existencia científica y de grandes logros pero que su camino de escepticismo lo lleva a entender que a la hora de la muerte ninguno de sus estudios lo ayudará, y terminan vacíos, sin rumbo, con un significado de todo el mundo excepto de sí mismos. Interrumpí sus reflexiones tal vez con el ánimo de orientarlas diciendo:
-Pues tu que eres un gran entendedor, ya para culminar, si mi sabiduría me lleva a ser una creatura iluminada, ser de Dios, y con un rumbo definido y tu sabiduría te lleva a ser similar a los animales, producto del azar y sin un rumbo fijo, ¿Cuál crees tú que es la más sensata?- puse mi mano en su hombro, pude ver la aceptación en su rostro, caminamos en silencio varios minutos hasta llegar a la banca de un padre. Mi amigo el incrédulo, el que todo lo entiende, analizaba el mundo ahora de la manera que si vale en la vida, con la sabiduría genuina, esa que ilumina tu camino y te lleva a grandes cosas.


Mi amigo el incrédulo me inundó de preguntas, indagó toda la tarde en aquel parque sobre el que el llamaba, “ese Dios del que me hablas”, una de las charlas más placenteras que haya tenido en mi vida, mi amigo el incrédulo dejó de ser incrédulo, adquirió la luz en su privilegiada mente de quienes saben el verdadero de ser humano. 


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